Restauraciones típicas de los arcos de violín y cello

¿Le has dado un golpe a tu arco sin querer y se te ha partido la vara? ¿ Al tensar las cerdas, notas que no adquieren tensión y algo se levanta en la nuez? Te contamos las 2 restauraciones típicas de los arcos de violín y de cello.

Muchas veces, cuando tensamos el arco, nos encontramos que no somos capaces de tensar las crines. Ocurre frecuentemente, que es debido a la laxitud de las propias cerdas que, debido al tiempo y al uso, se “pasan” y es necesario reemplazarlo, teniendo que “encerdar” el arco.


Para restaurar esta rotura, hay que empezar con encolar las dos partes, siempre con colas animales! Una vez hemos esperado un mínimo de 24h para que seque, procedemos a realizar el refuerzo de la zona, para que sea capaz de aguantar la tensión de la cerdas al apretar el tornillo. Para ello, existen dos tipos de procedimiento: a) insertar una placa de pernambuco en la punta de la cabeza del arco; b) inserción de un clavo de madera de pernambuco en un agujero perforado a la medida exacta (entre 2mm y 2,5mm de diámetro).

Que tipo de restauración hace falta en cada caso, será competencia del Luthier. En este caso, debido a la falta de un poco de madera a acusa del golpe, tomamos la decisión de proceder con la técnica del clavo de 2,5mm.


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