¿Qué es la cola animal y por qué los luthiers la siguen usando?

La cola animal es un pegamento hecho de proteína —de piel, de hueso o de pescado—, y se sigue usando en lutería por una razón que ninguna cola moderna iguala: se puede volver a abrir. Un violín pegado con ella se puede desmontar para repararlo dentro de cien años sin romperlo. La respuesta larga es lo que viene ahora: por qué no usamos cola blanca, qué tipos de cola animal hay, cuál es más fuerte y qué tiene que ver eso con el sonido, para qué sirve la urea y qué pasa con las colas líquidas que se venden listas para usar.
Soy Pedro Ruiz del Árbol, maestro luthier en Taller de Luthier - Ruiz del Árbol Luthier (Moralzarzal, Sierra de Madrid). En el taller construyo violines y violas y enseño a hacerlos en la Escuela de Lutería, y la cola animal forma parte de ese trabajo.
Un violín pegado con cola animal se puede volver a abrir.
¿Por qué los luthiers usan cola animal y no cola blanca?
Los luthiers usamos cola animal porque permite reabrir, desencolar y volver a encolar una junta sin romper la madera, algo que la cola blanca —la vinílica de carpintería— no permite. Con calor y humedad, la cola animal se ablanda y la pieza se separa limpia; y la cola nueva se agarra a la vieja, así que no hace falta raspar hasta la madera.
¿Qué significa esto, en llano? Que un instrumento de cuerda frotada no se cierra para siempre. A lo largo de su vida se abre la tapa para cambiar la barra armónica —el listón de madera que va pegado por dentro, bajo las cuerdas graves—, se reparan grietas, se cambia el mástil. Si cada una de esas operaciones obligara a arrancar la pieza, cada reparación se llevaría madera por delante.
Es más difícil de usar que una cola sintética: hay que prepararla, calentarla y trabajar deprisa. Y aun así compensa. Hay una segunda razón: la cola blanca, bajo una tensión constante como la de las cuerdas, puede ceder poco a poco y dejar que la junta se desplace. Eso se llama fluencia, y la cola animal no la tiene.
¿Qué tipos de cola animal hay?
En lutería se usan tres: cola de piel, cola de hueso y cola de pescado. Las tres son proteína —colágeno, la misma sustancia que hace que un caldo de huesos cuaje al enfriarse—, pero no pegan igual ni se preparan igual.
La de piel y la de hueso se venden secas, granuladas o en cubos. Elegir una forma u otra es cuestión de comodidad: la granulada se disuelve rápido, y la de cubos necesita estar en remojo desde el día anterior. La de pescado se vende ya líquida o en gelatina y no hay que calentarla.
¿Qué cola animal es más fuerte, y por qué eso cambia el sonido?
De más fuerte a menos fuerte, el orden es piel, hueso y pescado; por detrás de las tres, la Titebond líquida. Y aquí está la clave: la más fuerte es también la más dura, y la menos fuerte, la más flexible.
En mi taller lo veo así: una junta más flexible deja vibrar más, y una más dura sujeta más pero resta algo de vibración. Por eso no se busca la cola más fuerte, sino el equilibrio entre que la junta aguante y que no le quite vida al instrumento.
Por eso cada junta pide su cola. Donde manda aguantar, como la unión del mástil con la caja, que soporta toda la tensión de las cuerdas, uso cola de piel. La de hueso es el punto medio, y puede ser una buena opción, por ejemplo, para ensamblar las tapas. No es una regla fija: es una opción.
La cola que más aguanta es también la que menos deja vibrar.
¿Para qué sirve la urea en la cola animal?
La urea sirve para alargar el tiempo en que la cola animal se puede trabajar y para ayudar a conservarla. La cola animal solo pega mientras está viscosa; en cuanto se enfría gelatiniza —se pone como una gelatina—, y a partir de ahí ya no sirve. Y gelatiniza muy rápido, así que el montaje tiene que ser rápido.
Hay fabricantes que ya la venden así: Old Brown Glue, por ejemplo, es cola animal con urea y sin otros aditivos, aunque no publican en qué proporción la llevan.
Dato de luthier: yo preparo mi cola de piel con urea y la guardo tal cual, sin nevera. Cuando la necesito la caliento, la uso y la vuelvo a guardar.
¿Sirven las colas animales líquidas que se venden listas para usar?
No recomiendo la Titebond Liquid Hide Glue, una cola líquida sintética que se vende como equivalente a la animal. El fabricante le da hasta 24 meses de vida en envase cerrado, pero mi experiencia es otra: pasado el año se va deteriorando, hasta que una pieza encolada con ella se suelta sola, sin tensión.
El problema no es solo que caduque, es que no hay forma de saber si está estropeada: ni por la textura, ni por el color, ni por el olor. Y cuando la compras no sabes cuánto tiempo ha pasado en el almacén de la tienda.
Antes, mi alternativa era la cola de pescado.
Mejor una cola bien elegida que veinte que caducan.
Preguntas frecuentes sobre la cola animal y el curso de luthier
¿La cola de conejo es lo mismo que la cola de piel? Sí: la cola de conejo es una cola de piel, hecha con colágeno de piel de conejo. Se prepara y se usa igual que el resto de colas de piel.
¿Hay que calentar la cola animal para usarla? La de piel y la de hueso, sí: se calientan y se trabajan mientras están viscosas. La de pescado se vende líquida o en gelatina y no hace falta calentarla.
¿Se puede guardar la cola animal ya preparada? Sí, sobre todo si lleva urea, que ayuda a conservarla. Yo guardo mi cola de piel con urea sin nevera, y la caliento cada vez que la necesito.
¿Qué cola se usa para pegar el mástil de un violín? Yo uso cola de piel, que es la más fuerte de las colas animales. En esa unión manda aguantar la tensión de las cuerdas, y la cola de piel lo hace sin dejar de ser reversible.
¿Por qué no se usa cola blanca para construir un violín? Porque la cola blanca no se puede reabrir con calor y humedad como la animal, y cada reparación futura rompería madera. Además, bajo la tensión constante de las cuerdas puede ceder poco a poco.
¿Se aprende a preparar la cola en un curso de luthier? Sí, es de lo primero que se aprende en la Escuela: preparar la cola, elegir la de cada junta y trabajar con el tiempo que da. Tienes toda la información en la página de la Escuela de Lutería.
Si empiezas desde cero, te conviene saber antes qué es la lutería y cuáles son las herramientas básicas de la lutería. Y si quieres aprender a elegir la cola, prepararla y trabajarla con tus propias manos, apúntate al curso en la Escuela de Lutería.



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