¿Cuándo hay que encerdar tu arco?
- Taller de luthier Pedro Ruiz del Arbol
- 10 may
- 3 Min. de lectura
Señales claras en el violín, viola, cello y contrabajo
El encerdado es uno de los mantenimientos más importantes —y más ignorados— del arco. Un arco con las crines pasadas no solo suena peor: puede estar dañando tu técnica sin que lo sepas.

Las 6 señales que te dicen que es hora de encerdar
Señal 01
La resina ya no "agarra"
Aplicas resina y el arco sigue resbalando. Las crines tienen una estructura microscópica que se desgasta con el uso; cuando están agotadas, no retienen la resina.
Señal 02
El sonido es apagado o sin proyección
Un encerdado en mal estado reduce la fricción entre arco y cuerda. El resultado es un sonido opaco, sin brillo, que no responde como debería.
Señal 03
Las crines están rotas o muy escasas
Es normal que algún pelo se rompa, pero si ves claros evidentes en el plano de cerdas, la tensión se vuelve desigual y el arco pierde equilibrio.
Señal 04
Las crines están amarillas o muy sucias
El color natural de las crines es blanco nacarado. Si están amarillentas o con acumulación de resina vieja y suciedad, ya no pueden trabajar correctamente.
Señal 05
No hay tensión aunque aprietes el tornillo
Las crines, con el tiempo y la humedad, se "pasan": se alargan y pierden elasticidad. El tornillo llega al final y el arco sigue flojo.
Señal 06
Han pasado más de 12 meses
Incluso si no percibes ninguno de los síntomas anteriores, las crines se degradan con el tiempo. Un encerdado anual es el mínimo recomendado para cualquier músico.

¿Con qué frecuencia hay que encerdar según el instrumento?
La frecuencia varía según el instrumento, las horas de práctica y las condiciones ambientales. Aquí una guía orientativa:

Por qué un mal encerdado daña el arco
No se trata solo de sonido. Cuando las crines están laxas o asimétricas, la tensión se distribuye de forma irregular sobre la vara y la nuez. Con cada mal encerdado —o con demasiado tiempo sin cambiar— la madera de la nuez trabaja de forma forzada y puede resentirse. En el taller hemos visto nueces fisuradas y varas deformadas directamente relacionadas con encerdados descuidados.
Qué esperar de un buen encerdado
Un encerdado de calidad usa crines naturales de caballo —las mejores suelen provenir de Mongolia o Canadá—, seleccionadas a mano por grosor y longitud uniformes. La cantidad de pelos importa: un violín lleva entre 150 y 180 pelos; un cello, entre 200 y 220. La tensión ha de ser equilibrada de lado a lado para que la vara trabaje correctamente.
En el Taller de Luthier realizamos cada encerdado como un trabajo a medida, revisando también el estado de la nuez, la vara y la mecánica del tornillo. Si algo necesita atención, te lo comunicamos antes de proceder.

¿Tu arco lleva tiempo sin encerdar o notas alguna de estas señales? Consúltanos sin compromiso. Estamos en Moralzarzal, Madrid.



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