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¿Cómo elegir un arco de violín, viola, cello o contrabajo?

arcos de cello y viola listos para encerdar
arcos de cello y viola listos para encerdar

Peso, equilibrio, materiales y precio: la guía de un maestro luthier para acertar con tu arco

Te voy a dar el consejo que menos gente te va a dar cuando entres a comprar un arco: no existe el mejor arco.

Existe el mejor arco para tu instrumento, para tu mano y para la música que tocas. Y ese no se encuentra leyendo una ficha técnica. Se encuentra probando.

¿Por qué? pues porque mi brazo no es tu brazo, mi fisionomía y postura no es la tuya, mi técnica no la tuya, y mi instrumento no es el tuyo... Para elegir un arco, tienen que darse 3 variables claves como si fuese un juego de carambolas: que esté dentro de tu rango de precios que estás dispuesto a invertir; que suene bien y ayude a la proyección y desarrollo de armónicos de tu instrumento; que sea cómodo para ti, con tu cuerpo y tu manera de tocar. Y no es tan fácil alinear todas estas cosas.

Llevo años viendo entrar músicos al taller con un arco carísimo debajo del brazo que no les funciona. Y viendo salir a otros con un arco más discreto y la cara de haber encontrado algo.

Un arco no es bueno o malo en abstracto. Es como el vino: puedes tener un vinazo y, si no pega con lo que estás comiendo, te arruina la comida.

Así que vamos a ordenar esto. Primero lo que decide de verdad, después lo que se mira, y al final lo que cuesta.

¿Cómo se elige un arco de violín, viola, cello o contrabajo?

Un arco se elige probándolo sobre tu propio instrumento, tocando la música que tocas habitualmente, y comparándolo con otros arcos en la misma sesión. Todo lo demás, peso, madera, precio o marca, sirve para preseleccionar, no para decidir.

La razón es sencilla: el arco y el instrumento forman un sistema. La vara transmite tu presión y tu velocidad a la cuerda, y devuelve la vibración a tu mano. Si esa conversación no funciona, no hay ficha técnica o nombre de arquetero que lo arregle. Sobre esto escribí hace tiempo y sigo pensando lo mismo: por qué el arco importa tanto como el instrumento.

Un arco bueno lo es con tu instrumento. Lo es con tu manera de tocar. Lo es con el repertorio que tienes delante. Y es perfectamente posible que ese mismo arco, en el violín de tu compañero de atril, no diga nada.

Dos violinistas pueden probar el mismo arco el mismo día y salir con opiniones opuestas. Y los dos tienen razón.

Por eso todo lo que viene a continuación es una lista de filtros, no una fórmula.


¿Qué se compra primero, el instrumento o el arco?

Primero el instrumento. Siempre. Y después el arco, elegido para ese instrumento concreto. Al menos esta es mi opinión y desde mi experiencia acompañando a músicos en la elección de arcos e instrumentos.

Es el error más caro que veo, y lo veo a menudo: alguien invierte en un arco excelente pensando que se lo llevará consigo cuando cambie de violín, y al cambiar descubre que ya no casa. Ha pagado dos veces.

El arco no es una inversión que viaja contigo. Es una pieza que se empareja.

Y aquí va otra cosa que juega en mi contra a corto plazo pero que te digo igual: si tu instrumento es de estudio barato, un arco caro no va a levantarlo. Los accesorios hacen cosas reales, no son humo, pero son mejoras pequeñas sobre algo que tiene un límite propio.

Mejorar un Fiat nunca lo convierte en un Mercedes. Mejores ruedas, mejores asientos, mejor todo: sigue siendo un Fiat.

Si estás en ese punto, el dinero rinde más cambiando de instrumento, y ahí te ayuda leer sobre instrumentos nuevos frente a antiguos. Si ya tienes un instrumento que te gusta y se te ha quedado corto el arco (desde la tocabilidad), entonces sí: es el momento de cambiarlo.


¿Qué materiales hay: pernambuco, palo brasil o fibra de carbono?

Las tres opciones reales hoy son el pernambuco (aqui meto también el ipé), el palo brasil y la fibra de carbono. El pernambuco es la madera de referencia de la arquetería desde hace más de dos siglos; el palo brasil es la alternativa económica; la fibra de carbono es el material sintético que domina la gama de estudio.

Y no son intercambiables.

Pernambuco. Es el duramen, es decir, el corazón de un árbol brasileño. Da una combinación de rigidez, ligereza y capacidad de devolver energía que ningún otro material iguala del todo. Es el material de un arco hecho a mano, y explicar por qué unas varas valen y otras no da para un artículo entero.

Palo brasil. Procede del mismo entorno pero es madera de menor densidad y menor calidad acústica. Es lo que llevan casi todos los arcos de fábrica, casi siempre teñido para que parezca pernambuco. Un arco así cumple. Y poco más.

Fibra de carbono. Son baratos, sí. Son resistentes, sí. Son casi indiferentes a la humedad y a los cambios de temperatura, sí. Pero no transmiten la vibración sonora como la madera. En un instrumento eléctrico son una elección excelente, porque ahí la vibración no se necesita para emitir. En un instrumento acústico son, en mi opinión, una mala pareja.

En un instrumento acústico, la vara no solo empuja la cuerda: devuelve vibración. La fibra de carbono no hace esa segunda mitad del trabajo.

Dicho lo cual, y para ser justo: ahora mismo se están probando arcos de fibra con núcleos distintos, buscando sonoridades diferentes. Veremos hasta dónde llegan.


¿Cuánto pesa un arco y por qué importa el punto de equilibrio?

Un arco de violín pesa unos 60 gramos; uno de viola, unos 70; uno de violonchelo, unos 80; y uno de contrabajo, entre 125 y 150 gramos según el modelo. Son medidas de referencia estándar. Eso sí: la preferencia real de los músicos hoy va por encima de esas cifras, y ahora te explico por qué.

Estas son las medidas de referencia (que no la norma), con la longitud total de cada arco:

  • Violín: 745 milímetros y 60 gramos

  • Viola: 740 milímetros y 70 gramos

  • Violonchelo: 715 milímetros y 80 gramos

  • Contrabajo, modelo francés: 725 milímetros y 125 gramos

  • Contrabajo, modelo alemán: 750 milímetros y 150 gramos

Fíjate en el detalle del contrabajo, porque casi nadie lo explica: el arco francés se sujeta por arriba, como el de violín, viola o cello. El arco alemán se sujeta por debajo, con la mano abierta bajo la nuez, y por eso es más pesado, más largo y tiene la nuez mucho más voluminosa. No es una preferencia estética: son dos técnicas distintas.


La tendencia actual va hacia arriba

Y ahora te cuento algo que no vas a encontrar en ningún manual, porque es lo que veo yo en el banco: en la última década los músicos jóvenes prefieren arcos cada vez más pesados. En violín, muchos buscan ya los 65 gramos, y algunos se van por encima.

Hay dos razones detrás, y las dos tienen sentido. La primera es la técnica: se toca con más fuerza y con más presión de arco de lo que era habitual hace veinte o treinta años. La segunda es la proyección: se pide al instrumento que se oiga sobre una orquesta más ruidosa y en salas más grandes.

Esto es observación de taller, no un estudio publicado. Pero es una tendencia clara y sostenida, y conviene que la sepas antes de descartar un arco por «pesado».

Los 60 gramos siguen siendo la referencia del manual. La preferencia real de los músicos jóvenes de hoy está por encima de esa cifra, y no va a bajar.

Si eres de los que aprieta, no te agobies porque un arco pase de los 60 gramos. Pruébalo.

Ahora bien. El peso se mide en la báscula. El equilibrio se mide en la mano. Y la respuesta se mide tocando.

El punto de equilibrio es el lugar donde el arco se sostiene solo si lo apoyas sobre un dedo. Y aquí hay que ser preciso con el criterio de medida, porque si no, los números no cuadran entre fuentes: se mide con el arco destensado y desde la cara delantera de la nuez, no desde el extremo del botón.

Con ese criterio, ronda los 185 milímetros en un arco de violín, los 195 en uno de viola y los 170 en uno de violonchelo.

A veces los punto de equilibrio a los que nos referimos cambian mucho. Y no es que sean dos criterios que se contradigan: es el mismo dato medido desde dos sitios diferentes. Por eso los manuales parecen no ponerse de acuerdo.

Un arco con el peso desplazado hacia la punta se te va a caer sobre la cuerda y te obligará a sujetarlo (lo que solemos decir que resulta "cabezón"). Uno con el peso muy atrás te pedirá que lo empujes. Ninguno de los dos es mejor en abstracto: depende de tu mano y de tu técnica.


¿En qué hay que fijarse al probar un arco?

En cinco cosas, y en este orden: la curvatura de la vara y rigidez, su rectitud, el estado de la nuez y su mecánica, el estado de la crin, y por último cómo responde tocando. Las cuatro primeras se comprueban en un minuto, sin saber nada de lutería.

La curvatura de la vara

Apoya el arco destensado, con la crin hacia abajo, sobre una superficie plana. En un arco medio de violín o de viola, la vara debe tocar la crin o quedar a un pelo de tocarla. Si queda claramente separada, ha perdido curvatura y pide recurvado.

Los arcos más rígidos, y los de violonchelo y contrabajo, admiten más separación. Y el punto donde la vara queda más cerca de la crin está algo pasada la mitad, hacia la punta.

Que la vara esté recta

Mira el arco desde la nuez, con un ojo, como si apuntaras. La vara tiene que ir derecha hacia la punta, sin desviarse a un lado. Una vara torcida hace que la crin no ataque la cuerda de plano, y eso se nota en el sonido y en el control.

La nuez y la mecánica

Si no tienes claro qué es cada pieza, te lo dejo aquí explicado: cómo se llama cada pieza del arco.

Gira el botón. Tiene que moverse suave, continuo, sin saltos ni durezas. Si gira flojo y no tensa, o si notas holgura lateral en la nuez, hay trabajo pendiente. Comprueba también que la nuez asienta bien sobre la vara, sin luz entre las dos piezas.

La crin

Mira que esté completa, repartida en cinta y no en manojo, y que no le falte pelo de un lado. Si el arco resbala por mucha colofonia que le pongas, es que la crin está agotada y toca encerdar. Y antes de culpar al arco, comprueba que la colofonia que usas es la de tu instrumento.


Y ahora sí: tócalo

Con tu instrumento. Con varios golpes de arco distintos: ligado largo, detaché, spiccato, una escala lenta al talón y otra a la punta. Y compáralo con otro arco en la misma sesión, porque la memoria del sonido dura poco.

El momento en que un arco se delata es el spiccato cerca del punto de equilibrio. Ahí se ve si la vara rebota sola o si tienes que trabajar tú.

¿Cuánto cuesta un arco de violín hecho a mano?

En Taller de Luthier - Ruiz del Árbol Luthier, los arcos de violín artesanales parten de 1.800 €, impuestos excluidos. Es la franja de un arco de pernambuco construido a mano, pieza a pieza, con la vara cepillada recta y curvada al calor, y la nuez ajustada a esa vara y a ninguna otra.

Por debajo de esa franja hay mucho mercado, y no todo es malo. Un arco de fábrica de gama media cumple para estudiar. Lo que no hace es acompañar a un instrumento bueno.

Y aquí conviene ser claro con una cosa: un arco no se compara por precio, se compara por lo que hace en tu instrumento y en tu mano. He visto arcos de fábrica funcionar razonablemente bien en violines modestos, y he visto arcos caros no encajar en instrumentos excelentes. ¡Y eso sin tener en consideración al músico!

El precio te dice cuánto trabajo hay dentro del arco y la subjetividad del propio arquetero. No te dice si ese arco es el tuyo.

Si quieres entender por qué dos varas del mismo árbol no valen lo mismo, y por qué eso explica buena parte del precio, ahí está la otra mitad de la historia.


¿Se puede comprar un arco por internet?

Meterlo en un carrito, sí. Elegirlo, no. Y esa es la diferencia que quiero dejarte clara aunque me juegue en contra.

Un arco no se decide por una foto, ni por una descripción, ni por una tabla de medidas. Se decide con tu instrumento en las manos, en una sala tranquila, probando varios y descartando. Media hora de prueba te dice más que veinte fichas de producto.

Por eso, en el taller, los arcos se prueban.

Viene gente desde Lisboa. Viene desde Francia y desde Inglaterra. Viene desde Barcelona, desde Valencia, desde Santander y desde Ceuta. No vienen porque no haya tiendas más cerca: vienen porque un instrumento y un arco se eligen tocándolos.

Más de 160 reseñas con un 5,0 de media en Google, y una buena parte de ellas son de músicos que se subieron a un coche o a un avión para probar.

Moralzarzal está a cuarenta minutos del centro de Madrid, tanto en coche como en bus (transporte público). Si vienes de fuera, se organiza en una mañana.


Preguntas frecuentes sobre cómo elegir un arco

¿Cómo se elige un arco de violín?

Probándolo sobre tu propio instrumento y comparándolo con otros arcos en la misma sesión. El peso, el material y el precio sirven para preseleccionar; la decisión se toma tocando. Un arco excelente puede no funcionar en un instrumento concreto, porque el arco y el instrumento forman un sistema.

¿Cuánto cuesta un arco de violín hecho a mano?

En Taller de Luthier - Ruiz del Árbol Luthier, los arcos de violín artesanales parten de 1.800 €, impuestos excluidos. Es la franja de un arco de pernambuco construido pieza a pieza en el taller de Moralzarzal, Madrid.

¿Qué es mejor, un arco de pernambuco o uno de fibra de carbono?

Para un instrumento acústico, el pernambuco. La fibra de carbono es barata, resistente e indiferente a la humedad, pero no devuelve la vibración sonora como la madera. En instrumentos eléctricos, donde esa vibración no se necesita para emitir, la fibra es una elección muy razonable.

¿Cuánto pesa un arco de violín?

Un arco de violín pesa unos 60 gramos; uno de viola, unos 70; uno de violonchelo, unos 80; y uno de contrabajo, entre 125 gramos el modelo francés y 150 el alemán. Son medidas de referencia recogidas por Henry A. Strobel en Useful Measurements for Violin Makers. La tendencia de la última década va hacia arriba: cada vez más músicos jóvenes prefieren arcos de violín de 65 gramos o más, por técnica y por exigencia de proyección.

¿Qué se compra antes, el instrumento o el arco?

El instrumento. El arco se elige después, para ese instrumento concreto. Comprar un arco caro y cambiar de instrumento más tarde suele significar que el arco ya no casa, y es pagar dos veces.

¿Cuál es la diferencia entre el arco de contrabajo francés y el alemán?

El francés se sujeta por arriba, como el de violín, viola o violonchelo, y pesa unos 125 gramos. El alemán se sujeta por debajo, con la mano abierta bajo la nuez, pesa unos 150 gramos, es más largo y tiene la nuez mucho más voluminosa. Son dos técnicas distintas, no una preferencia estética.


Ven a probar tu próximo arco

Un arco no se elige leyendo. Se elige tocando.

En la tienda de Taller de Luthier - Ruiz del Árbol Luthier tienes los arcos de violín, viola, violonchelo y contrabajo que construyo a mano en el taller de Moralzarzal, en la sierra de Madrid. Y aquí los pruebas con tu instrumento, sin prisa y sin compromiso, hasta que uno te diga algo.


Taller de Luthier - Ruiz del Árbol Luthier

 
 
 

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